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Consejos para sobrevivir en Crusader Kings III

Estos pequeños trucos harán tu experiencia en el juego más llevadera.

Crusader Kings III es uno de los mejores juegos de estrategia de los últimos tiempos, pero también es de los que más “ragequits” puede causar en su género. Aquí tienes unos consejos para evitar esos momentos de frustración en los que parece que todo lo que has estado edificando en el juego se desmorona en un momento.

Jugando a Crusader Kings III podrás encontrarte en situaciones en las que distintas facciones, tanto de tu propio reino como extranjeras, parecen ponerse de acuerdo para levantarse en armas contra tu personaje. Especialmente tras la muerte de un líder, y hasta que su heredero consiga asentarse, el juego puede ponerse realmente complicado. Es ahí cuando esta pequeña guía puede serte útil.

Sin más dilación, aquí tienes nuestros consejos para Crusader Kings III:

Consigue alianzas fuertes.

Sobre todo al principio del juego, contar con aliados poderosos es vital. Para conseguirlos, la mejor manera es casar a los parientes de tu personaje (especialmente a sus hijos e hijas), con familiares de gobernantes con ejércitos potentes.

Alianzas en Crusader Kings III.
También podremos comprometer a nuestros vástagos desde niños para sellar alianzas.

A la hora de encontrar un cónyuge para tus descendientes tienes la opción de ordenar a sus posibles parejas por “poder de alianza”. De esta forma aparecerán primero aquellos miembros de casas con los ejércitos más fuertes.

Cuando tu personaje cuente con aliados, al entrar en un conflicto bélico tendrás la opción de llamarles a la lucha a cambio de algo de prestigio.

Ahorra

En una guerra inesperada los mercenarios pueden marcar una gran diferencia. Es importante tener un fondo de contingencias disponible por si se diera el caso. Tus rivales lo tendrán.

Los mercenarios son además tropas especializadas, considerablemente más fuertes que las simples levas.

Ten en cuenta también que aquellos ejércitos de mercenarios que contrates no podrán ser empleados por tus rivales.

No te des por vencido demasiado pronto.

Son muchos los factores que pueden decantar la guerra hacia un lado u otro. Por ejemplo, si tomas la capital enemiga y capturas al heredero de tu enemigo, tu puntuación aumentará considerablemente. No te rindas tan solo por ver que las fuerzas enemigas son superiores a las tuyas.

Guerra en Crusader Kings III.
Una situación bélica bastante peliaguda.

Además, en caso de derrota siempre podrás organizarte para recuperar más tarde aquello que hayas perdido. Crusader Kings III ofrece muchas opciones tanto militares como a través de complots para enfrentarte a otros gobernantes del juego.

Aprovecha el momento adecuado para declarar guerras

Si quieres arrebatar un territorio a un rival más poderoso será mucho más fácil hacerlo si éste se encuentra ya en guerra. Aguarda el momento adecuado y lanza tus ejércitos cuando los suyos estén ocupados con los de otro adversario.

Utiliza la tabla de decisiones

Una muy buena opción al empezar con un nuevo gobernante es iniciar una peregrinación. Al hacerlo conseguirá el rasgo “peregrino”, que le dará una pequeña bonificación a la fe y a la opinión sobre él de personajes de la misma religión.

También puedes congeniar con otros señores de tu reino organizando banquetes o cacerías, con las que además generalmente tu personaje perderá algo de estrés.

Si sigues estos consejos no debería ser muy difícil llegar al año final de Crusader Kings III sin que tu nivel de estrés supere al de tu gobernante.


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